martes, 10 de marzo de 2009

Fuentes de Aprovisionamiento de agua


“LAS FUENTES DE APROVISIONAMIENTO DE AGUA EN COLÓN”

La forma cómo la población se abastecía de agua, se entiende a través de las construcciones antiguas y de la memoria colectiva de las personas con mayor edad, que permite reconstruir el pasado y dar significado al presente, ahora basta con abrir la llave y tener a nuestro alcance el vital liquido, en el pasado adquirir el agua, implicaba esfuerzo, relación, convivencia, comunicación.

A continuación la descripción de las fuentes de aprovisionamiento de agua, localizadas en la cabecera municipal de Colón, Querétaro.
El agua que abastece la población urbana, proviene de aguas profundas, de los manantiales existentes, se aprovechan dos: “El Tanque” y “La Alberca”. El primero se encuentra situado en medio de los dos principales núcleos de población, entre Soriano y Colón, en la Avenida Francisco I. Madero, en el lugar conocido como la Palestina, donde se eleva un depósito de agua de un metro y medio de profundidad, por unos cincuenta y cuatro metros de superficie, siendo sus paredes construidas de piedra y ladrillo, paredes que se elevan del suelo a escasamente cincuenta centímetros.

El segundo depósito, “La Alberca”, se encuentra en la parte sureste de la población, tiene quince metros de profundidad por doscientos metros cuadrados de superficie; sus paredes están construidas de piedra y ladrillo, y pasan del suelo metro y medio.

Antigua Alberca de Agua Fría, ubicada en la Calle Amado Paniagua

El depósito de agua llamado “El Tanque”, por estar situado doce metros sobre el nivel del resto de la población, se aprovecha la fuerza de gravedad y la energía con la que brota el agua del manantial, para hacerla llegar pasando por una tubería de hierro no galvanizado de dos pulgadas de diámetro, la cual va sobre la banqueta por las calles de Francisco I. Madero hasta el mercado, donde termina en una pila.
En su trayecto tiene una llave que nutre otra pila situada en la esquina de las calles Francisco I. Madero y José Valero.
Mercado Dominical en la Plaza Independencia, hoy Jardín Héroes de la Revolución


De “La Alberca”, parte una tubería de dos y media pulgadas de diámetro de hierro no galvanizado, que termina en la Plaza Principal, dando un pequeño ramal que abastece la esquina de las calles Héroes de la Revolución y Aquiles Serdán. En esta tubería, el agua fluye por la acción de la gravedad y sale con mayor presión que en el depósito de “El Tanque”. De las pilas el agua es llevada a las casas en cántaros o botes.


Sin embargo, se relata que en Soriano no había agua, se tenía que ir a “La Poza”, lugar ubicado a la salida a Querétaro, de donde salía mucho agua limpia, en este lugar se construyó un broquel donde manaba agua, y la mayoría de casas tenía norias, como el antiguo caserío que se encontraba en lo que hoy es el Atrio de la Coronación, en Soriano.

En los barrios situados en las orillas de la población y en el campo, los habitantes tienen pozos de unos ocho metros de profundidad, que son simples perforaciones sin pared y sin brocal.
Por otra parte, es oportuno mencionar otro manantial, del cual se aprovechaba sus aguas termales, me refiero a los Antiguos “Baños de Agua Caliente”. Situados a pocos metros de la “Alberca de Agua Fría”, la construcción original estaba formada por una alberca de forma ovalada , con una profundidad de seis metros muros de piedra revestidos de cal y dos cuartos de bóveda.
Antigua pila situada en la esquina de la calle Héroes de la Revolución y Aquiles Serdán

En este manantial la población podía bañarse, lavar la ropa, la lana, las verduras y legumbres que se comerciaban en el mercado dominical y regar los huertos ubicados a la orilla del Río Colón, para este fin se construyeron acequias y canales; incluso de este manantial se regaban algunos huertos de los Trigos

De tal manera, los huertos a las orillas del Río, sembrados con membrillos, duraznos, chabacanos, chirimoyas, fueron la inspiración de Don Marciano de León – autor del Corrido a Colón – para incluirlos en una estrofa:

“La tierra de los Zarapes
y de los huertos en flor
y de sus aguas termales
es Colón verdad de honor”

Las personas con mayor edad, recuerdan este lugar con nostalgia, este es uno de tantos recuerdos: “En los baños de agua caliente, se podía uno bañar, lavar la ropa y mucha gente venía de fuera a bañarse, sobre todo en la fiesta de Soriano, antes no había casas solo un camino de tierra y a lado árboles de trueno, era muy bonito y llegaban hasta la calle (Francisco I. Madero).
Cada año se vaciaba la alberca, tenía como cinco metros de honda, y cuando se vaciaba, cerca de los escalones estaba un venero que aventaba el agua como a dos metros de alto, y otros dos en el otro extremo de la alberca pero más chicos, esto lo vi porque mi esposo fue bañero por muchos años y después sacristán del templo de Soriano”. (Doña Vito, Victoria Gutiérrez, vecina de Soriano).

Baños de Agua Caliente, ubicados en la calle Amado Paniagua, formados por alberca y dos cuartos de bóveda

En la actualidad, al secarse el manantial, solo se observan las ruinas de este lugar, que fue motivo de reconocimiento y fama, lo mismo que el Río Colón, que solo lleva el agua de lluvia.









sábado, 14 de febrero de 2009

ENCUENTRO CON EL MUNDO INDIGENA

1/FEBRERO/2009
En el marco de la celebración de los festejos que preceden a la Proclamación solemne de Titulo y Dignidad de Basílica de Nuestra Señora de los Dolores, se llevo a cabo el encuentro con el mundo indígena en el atrio de la Coronación, evento precedido por la procesión, que en punto de las once de la mañana arribo por la calle Madero en dirección al Atrio, donde una gran multitud esperaba la venerada imagen de los Dolores; al escucharse la música de viento un ambiente de alegría y entusiasmo invadió a los presentes, al grado de salir al encuentro de la procesión, con cantos de vivas y alabanzas y entre cascadas de aplausos fue recibida la Virgen Dolorosa y puesta en su base a un costado del altar dispuesto para la celebración Eucarística.




Al frente de la procesión tocaba la banda de viento, seguida por dos columnas de niños, que acompañaban al pueblo otomí (San Pedro, Tolimán) y chichimeca (San Luis de la Paz, Guanajuato) quienes traían colgado un collar multicolor hecho con papel de china; detrás de ellos los P. Juan Marcos, P. Rogelio y Fray Eugenio, custodiando la anda magna en la cual venía la Virgen Dolorosa; en seguida los danzantes chichimecas, ataviados a la usanza guerrera.




Al arribar al atrio, la multitud desbordo en entusiasmo, los aplausos, vivas y porras a la Virgen, que cruzaba en medio de la valla hecha de jóvenes por la Basílica, y que se encaminaba al altar a un costado de la imagen monumental de la Santísima Virgen, la banda de viento no dejaba de tocar y Fray Eugenio daba la bienvenida a los Chichimeca y Otomies, invitándolos a seguir danzando mientras se ultimaban los detalles para dar inicio a la Santa Misa.

Al inicio de la Celebración Eucarística, los Chichimecas ofrendaron su danza y en su idioma agradecieron a la Virgen los favores recibidos, al igual que el pueblo otomí que elevo sus oraciones y con incienso y aroma de flores se purifico el altar dando inicio la misa.

La parte litúrgica se encomendó a los otomíes, dando realce a sus símbolos, elementos de la naturaleza y tradición popular. Incorporando elementos como las flores, ofrendas, incienso, rezos y cantos que hacen más viva el desarrollo de la misa.
El mensaje de la homilía se agradeció la presencia de los pueblos indígenas, además se hizo hincapié en la proclamación de la Basílica, como una bendición al pueblo Chichimeca por ser los originarios de estas tierras, se concluyo este evento con la danza de otomíes y chichimecas y la acción de gracias dentro de la Basílica.



A continuación trascribo la oración a la Virgen de los Dolores, que fue hecha al momento de entregar las ofrendas, leída por Don Erasmo, y que relata que es una copia de un manuscrito otomí, pasado de generación en generación, con fecha de 1714. El documento dice así:
“A nuestra Señora de los Dolores ¡Oh, Madre afligida! ¡Oh, corazón virginal! Desgarrado”
Por las llagas de tu hijo, dígnate admitir este pequeño recuerdo de sus sufrimientos, en unión de los que tu misma haz padecido. Ofrece este homenaje y esta ofrenda a Jesús por tu Santa intersección, haz que reciba mis oraciones. Tres aves Marías.



Padre eterno, Santísima Cruz del Carmen, te adoramos en estos momentos, te pedimos perdón, de los que te ofendemos en cada momento ya sea por nuestro pensamiento o por nuestros ojos, nuestra boca, nuestras manos, nuestros pies, por eso te pedimos perdón.
A tus cargeros y todos nosotros los presentes, te ofrecemos esta ofrenda y una vela que representa a Cristo para iluminar el entendimiento, para encontrar el remedio a todas las necesidades de cada uno de nosotros y también te ofrecemos un ramito de flores que es el amor que te tenemos a ti.
Señor y el amor que le tenemos al prójimo o a nuestros hermanos, te presentamos esta ofrenda que es el trabajo de tus cargeros y bendícelos Señor estos alimentos, para distribuirlos a nuestros hermanos como una obra de caridad.

Y nuestras oraciones juntamente, con el humo del incienso que llegue al cielo y que lo reciba a nuestro Padre celestial, sabemos que por ti nacen las flores y reverdece el campo y los árboles dan fruto y el mundo y cuanto existe es obra de tu mano y con la esperanza y la fe que tenemos seguiremos tu santa ley como lo manda la Santa Iglesia.



domingo, 21 de diciembre de 2008

La Misión de Santo Domingo de Soriano

Informe del Lic. Sarasa de la misión de Santo Domingo de Soriano

“Que la misión de Santo Domingo Soriano se mantenga con las circunstancias que refiere y que es la principal de las demás.- la de Santo Domingo Soriano (que es la fundada siete leguas de Querétaro y las mismas de esta Sierra Gorda inmediata al pueblo de Tolimanejo) promete ser de mayor fundamento que las demás así por ser de mejor natural los indios como por tener muy adelantada la obra material de la iglesia y casa y no obstante padeze los defectos que refiero en el informe que tengo echo al Muy Reverendo Padre provincial, que contiene el cuadernito citado que remito a Vuestra Excelencia, pero poniéndose en ella dos buenos religiosos celosos del bien de las almas de estos indios, que se dediquen a aprender la lengua (como parece se trata de hazer) y a acavar de poner en forma esta misión y deducir y adoctrinar a los indios de la de la Nopalera que se trasladen a ella con los demás padres el Reverendo Padre Vicario Provincial nuevamente nombrado, Fray Luis de Guzmán que fue el fundador de esta misión desde la primera piedra que se puso en ella y mucho más bien se puede esperar con haber nombrado ahora por ministro y Vicario de ella al Padre Lector Fray Miguel Joseph de Orendain de conocida virtud y letras y que manifiesta tener mucho celo del bien de estos indios. Y promete aplicarse a este ministerio con muchas veras, y asistiendo dos religiosos y dicho padre Vicario provincial en esta Misión no solo se les deberá dar el sínodo ordinario de trescientos pesos sino que acabada y puesta en forma la Iglesia, siendo capaz como lo es de colocarse en ella el Santísimo Sacramento, se les podrá dar la cera, vino y aceite que acostumbra su Majestad a las Doctrinas como lo tiene hordenando y mandado se haga en estas misiones y alguna ayuda de de costamas, como de cien pesos para ayuda de mantenerse dicho Vicario Provincial y Religioso cuya asistencia conviene sea en dichas misiones y con la plena facultad que han tenido los Vicarios Provinciales”.
17 de diciembre de 1703 Don Francisco de Sarassa, rúbrica, México.

viernes, 19 de diciembre de 2008

HISTORIA DEL MUNICIPIO


ORIGEN DEL PUEBLO DE TOLIMANEJO

“El partido de San Pedro Toliman se compone de cuatro pueblos sujetos a esta cabecera que es Republica de Indios, con su Gobernador y Alcaldes, reside en él un teniente de corregidor para la administración de justicia, y la de Doctrina y Santos Sacramentos es por Cura Religioso del Orden Seráphico, con otros religiosos coadjutores, y en él se cuentan ciento treinta y dos familias de indios, y su situación es a la parte del norte, distante de la ciudad dieciséis leguas. Sus pueblos sujetos son: San Miguel, con setenta y cinco familias; San Pablo, con cuarenta y seis; San Antonio con treinta y dos, y el de Tolimanejo con noventa, todos de indios… habitan en la cabecera de Toliman hasta sesenta familias de Españoles y Mestizos”.[1]

“Tolimanejo fue conquistado por esa época (1532) por indios de Xilotepec”.[2]
Se refiere a la misma época de conquista de San Pedro Toliman.

“ En el año 1550 un Capitán del Ejercito Español se presentó conquistando este suelo con solo veinte – más o menos – indios nativos de Jilotepec, que aunque con buena disciplina según la época y reciente educación, empero militaban y obedecían a las ordenes del ya referido Español, cuyo favorable éxito en sus empresas estimuló en aquel gobierno castellano la gracia y merced de que en absoluta propiedad poseyesen un terreno, el que de lo conquistado mejor les agradase. Y al efecto eligieron donde es Tolimanejo, hacia el barrio de San Isidro, que así lo nombraron al pueblo por haber jurado por patrón a dicho Santo; que creyendo después no les favorecía, nombraron a San Francisco, a quien le formaron la iglesia que hoy es Parroquia, dirigidos ya por unos religiosos de su Orden que los caciques solicitaron”.[3]

Relación de meritos de Nicolás de San Luis Montañez: “el itinerario de Nicolas de San Luis incluye a San Francisco Tolimanejo … es congregación San Pedro Toliman, San Francisco Tolimanejo; Zichú… estos puestos y lugares poblamos en nombre de Su Majestad… y nos costo nuestra sangre poblar a estos pueblos de congregación de indios… chichimecas barbaros que estaban agregados a estos pueblos que llaman “Gran Chichimeca”.[4]

Informe del cacique Pedro Martin Toro y el itinerario que realizó en la conquista otomí española de los chichimecas, no especifica la conquista de tolimanejo pero si la de el Pinal Azul (del Zamorano), Toliman, Bernal, las Llaves y San Juan del Río…”
[1] AHQ, Datos sobre Querétaro, México 1949
[2] AHQ, José María Reyes, Relato Histórico de Querétaro, México, 1946
[3] Manuel Septien y Septien, “Historia de Querétaro”, Gobierno del Estado de Querétaro, 1966
[4] Valentín Frías, Opúsculos Queretanos, Querétaro, 1906

PETROGRABADOS EN LOS PILONES