lunes, 5 de diciembre de 2016

HACIENDA DE AJUCHITLAN


HACIENDAS COLONENSES

Dentro del territorio municipal, se encuentran tres de las Haciendas  de mayor relevancia económica y social, por la fundación, producción y extensión territorial; Hacienda de Ajuchitlán, Nuestra Señora de la Concepción del Zamorano y Nuestra Señora de la Buena Esperanza; estas tres abarcaban las estancias, que en épocas posteriores serían haciendas productivas: La Salitrera, El Potrero, Viborillas, Galeras, El Blanco,  La Peñuela, San Vicente, San Ildefonso, Santa Rosa de Lima, San Martín, El Gallo, El Rosario, así como dos molinos de trigo ubicados en cabecera municipal y en la comunidad de el Saucillo.[1]
En el semidesierto queretano las mercedes reales para estancias de ganando se otorgaron a partir de 1547, fecha en que comienza la formación territorial de las que serían las haciendas de Ajuchitlán, Zamorano y Esperanza. Las bondades de las tierras y el acceso al agua propiciaron su establecimiento además de ser punto estratégico de vía y transito de la Ruta de Tierra Adentro.
El virrey Don Luis de Velasco, estableció en 1560 las primeras restricciones para el otorgamiento de estancias, limitando el número de cabezas autorizadas, obligando a los estancieros a tener un número determinado de pastores a caballo para vigilar  el ganado.
Hacia 1563, el  virrey De Velasco, especifico las dimensiones de las estancias “3 mil pesos de marca para el ganado mayor y dos mil para el menor: del mayor 4200 m por lado y 2500 para el menor. Las ordenanzas fueron confirmadas en 1589 donde se manifestaron las siguientes medidas de las estancias para ganado mayor y menor: el espacio debería ser cuadrado orientadas de este a oeste y medir una legua por lado para el ganado mayor y el menor 2 mil pasos o 3333 varas equivalente a 1750 hectáreas el ganado mayor y 780 para el menor.[2]
En Tolimanejo, alrededor del 1550, comienzan la solicitud de espacios para la cría de ganado y la agricultura, quedando   establecidas las porciones de tierra que más tarde sería el inicio de las haciendas colonenses.
En el caso de Ajuchitlán, en 1547, el Virrey Antonio de Mendoza otorgó un sitio para ganado mayor al oidor Gómez de Santillan y a finales del siglo XVII ya existía la hacienda de Nuestra Señora de la Buena Esperanza, siendo una de sus propietarias Doña Juana Tello de Aguirre.

Del origen de la Hacienda de Nuestra Señora de la Concepción de el Zamorano, se sabe que en 1687, la poseía el Capitán Juan Martínez de Lejarza, quien destinaba los terrenos al pastoreo de caprinos, bovinos y equinos.[3]

Para 1770 existen las haciendas de Juchitlán, Zamorano y Esperanza. Sus ranchos eran el Pedregal, Santa Rosalía (Santa Rosa), Puerto del Gallo, Las Casillas, Las Cabras, El Leoncillo, El Venado, El Sauz, El Moral, Las Mangas, Agua Zarca, La Obra, Cieneguilla, El Potrero, La Pila, La Carbonera, Del Puerto, El Tepeguaje, Las Milpillas.

LA  HACIENDA DE AJUCHITLÁN
De la Hacienda de Ajuchitlán, originalmente dedicada a la explotación minera y posteriormente reconocida, a nivel nacional, por su producción de trigo. Además de abarcar otras haciendas como el Rosario, El Gallo, Santa Rosa, San Martín, Salitrera, El Potrero, Panales, Gudinos (estas últimas pertenecen a Tolimán).
El 13 de enero 1547, se otorga la merced para estancia de ganado mayor al licenciado Gómez de Santillán con ocho caballerías de tierra en términos de San Pedro Tolimán, que formarían parte de la hacienda de Juchitlán en el siglo XVII.
Doña Catalina Gómez Corona, hija del oidor don Gonzalo Gómez y heredera de los sitios  que dieron lugar a esta hacienda, dio la escritura en venta a don Diego Alonso de Larios en 1576, pasando de mano en mano, adquirida también a don Alonso Pérez de Bocanegra, que al morir los heredo a doña Beatriz Jaramillo, su esposa, y a don Pedro Pérez de Bocanegra, su hijo. Se remató por orden de la Real Audiencia, por débito a la orden de San Agustín de la Provincia de México y fue adquirida por don Pedro de Solchoaga, quien la vendió a su sobrino del mismo nombre, el Capitán Pedro de Solchoaga.[4]
Pedro de Solchaga, estuvo casado con Jerónima de Arteaga[5]. La propiedad estaba formada por otras haciendas como El Rosario, El Gallo, Santa Rosa, Panales, Gudinos, Salitrera y El Potrero. Y otros pequeños ranchos como San Martín, Los Benitos y El Carrizal.[6]
El Capitán Pedro de Solchoaga dona el terreno para el establecimiento de la Misión de Santo Domingo de Soriano, en 1687; en 1691 la misión fue reconocida por el Licenciado Francisco de Zaraza, en su visita se encontró con un total de 207 jonaces que habían sido congregados por fray Felipe Guzmán, en compañía de fray Felipe Galindo y Blas González, religiosos de la misma orden.[7]

En 1699,  se suscito un pleito con los naturales de San Pedro Tolimán, que al considerar invadidas sus tierras, tomaron violentamente el sitio llamado Los Panales, las tierras cercanas al Potrero y al arroyo que baja a San Francisco Tolimanejo.
1710, Don Pedro de Solchoaga, solicita se reconozcan las haciendas de suchitlan el Grande en la Jurisdicción de Querétaro.[8]
Desde 1699, hay problemas por las tierra entre los indígenas con la hacienda de Ajuchitlan, destrucción de cosechas, acceso al agua, quema de casas abuso con los indios… situación que llevó a que los indígenas cultivaran sus tierras con 3 yuntas y 20 personas protegiéndolos. Estos hechos son el antecedente del 25 de junio de 1806, en que don Pedro Sierra, adminsitrador de la hacienda de Juchitlán, organizó un ejército de cien hombres y tomaron el pueblo de San Francisco Tolimanejo.[9]
En el año de 1750, llega a este lugar  Don Pedro Romero de Terreros “Conde de Regla”, de origen español, quien adquiere la propiedad, siendo una hacienda de beneficio de explotación minera de oro y plata, llamadas minas de Juchitlán y que ahora son conocidas como las minas de San Martín, el mineral extraído en bruto se procesaba en la hacienda, el oro y plata, se enviaban a la Ciudad de Monterrey. En 1777, se accede a la petición del Conde de Regla, sobre la adjudicación de un terreno para la mina de Ajuchitlán.[10]
El conde de Regla vende la Hacienda a Pedro Echeverría[11]que continúa con la explotación minera, durante este tiempo, abundan los asaltos y el bandidaje y como consecuencia la baja en la producción. Don Guillermo Prieto en sus Viajes de orden suprema plasma una imagen certera de Don Pedro Echeverria: “de cuerpo mediano, de aspecto agrio, cejijunto, taciturno, de poquísimas palabras”.
Pedro Echeverría vende la hacienda a Don Pedro Gorozpe, quien deja la actividad minera para dedicarse a la agricultura y ganadería. Fue en esta época cuando se le antepuso la “A”, pues antes era Juchitlán. El ocupaba población  asalariada que ganaban doce centavos más un cuartillo de maíz diario, para los peones que ya tenían una responsabilidad, salario que se sostuvo en todo el estado hasta 1925. También se recurrió a los medieros que recibían su dotación de pejugal de treinta curcos.
En tiempos de Don Pedro Gorozpe…                                                      
Don Pedro manda la construcción de varios pozos que eran utilizados para regar las tierras de cultivo, logrando que la hacienda prosperara y que fuera reconocida por su volumen de producción de trigo.[12]La hacienda, en esta época, medía diez mil hectáreas más la catorce mil del agostadero de la estancia de Panales[13]. Contaba con tres presas: “La vieja” construida a finales del siglo XVIII; la “nueva” data de 1903, construida por ordenes de  Don Pedro Gorozpe y siendo su administrador Guillermo Peña; y la de los Pilares.
A la muerte de don Pedro Gorozpe, en el año 1918, se repartió de la manera siguiente: Ajuchitlán, Salitrera y El Potrero para su hija Luz; El Rosario para la señora Guadalupe, casada con el señor Luis de la Sota; la señora Dolores sólo heredó una pequeña fracción llamada El Tecolote, pues el señor Gorozpe nunca aceptó como yerno al señor Amado Guadarrama (Valderrama), pero su cuñada la señorita Luz le dio todo el poder sobre su herencia, es decir, Ajuchitlán y Salitrera. Don Pedro (hijo) heredó El Potrero, El Gallo y Santa Rosa. San Martín y Gudinos fueron para Don Ignacio. [14]
Los medieros, llamados así por el contrato establecido que hacía referencia a la distribución de la cosecha en partes iguales entre el hacendado que “ajuareaba” (entrega de yunta, semilla, tierra) y el mediero que aportaba el trabajo, en realidad nunca recibía la mitad de la cosecha. El patrón financiaba la dotación diaria de maíz hasta el inicio del nuevo ciclo agrícola.
El escudo era de esta forma:
Y se utilizaba para marcar los ganados bovino, equino y asnal.
El señor Guadarrama, al morir el señor Luis de la Sota Gorozpe, hijo del matrimonio del señor Luis de La Sota y la señora Guadalupe Gorozpe, queda como albacea de la hacienda de El Rosario (tanto Ajuchitlán y El Rosario ya eran pequeñas propiedades).
El señor Guadarrama vende al señor Juan de Alba, quien estuvo unos meses como dueño; después de algún arreglo entre el señor de Alba y el señor Guadarrama, pasa la propiedad, en 1948, a manos  del señor coronel José García Valseca.
Don Arnulfo Cabrera Vásquez describe sus vivencias en esta hacienda:
Nací el 7 de diciembre de 1921. A la edad de cuatro años, el primero de mayo de 1926 llegué a la hacienda de Ajuchitlán, mi papá, don Arnulfo Cabrera Molina, recibe, en este año, la administración general de la hacienda con sus demás componentes como Salitrera y El Potrero; a la edad de 12 años regresé a vivir a Colón, estudié en la capital, años más tarde, en 1941, el señor Guadarrama le propuso a mi padre regresar a administrar la   hacienda, que en ese tiempo era una pequeña propiedad; para esas fechas yo tenía 20 años y poseía un camión de estacas, con el que fletaba lo que producía Ajuchitlán.
En 1966, siendo Ajuchitlán propiedad de la Secretaria de Agricultura y Ganadería, regresé como encargado de la finca, ésta se componía de la construcción que el coronel José García Valseca había remodelado, aprovechando lo que eran las caballerizas, el árbol, que actualmente está en el jardín pertenecía a los corrales, donde está el comedor con cristal con vista a la huerta, el ante comedor y la cocina era una troje de dos naves y todo el lado norte donde se encuentran unas recamaritas, eran las caballerizas. Lo que en la actualidad son las recamaras principales, la componían la capilla, la sacristía y pequeñas bodegas. Donde está la puerta principal, que existen unos “poyos”, era todo techado y para la parte norte, la entrada a la capilla y en la parte sur había un campanario con tres campanas de regular tamaño, el piso es el mismo (nada más aquí, pues lo conocí desde mi niñez).
La reja que cubre la entrada la trajo el Coronel del D.F. pues la anterior, de la que guardo una fotografía del año 1931, era distinta. Ajuchitlán era una hacienda muy productiva, pues era autosuficiente en todo. Por ejemplo: el número de ganado era muy grande, tanto en equinos, bovinos, caprinos, ovinos y asnal. Los equinos, cada año, a principios de enero, los concentraban en grandes corrales que existían al oriente de la finca; con el objeto de marcar (o herrar) a las crías.
A la demás  caballada de un año y medio sólo se le cortaba el crin y parte de la cola, a esto le nombraban tarja; a los sementales sólo se les revisaba que no estuvieran enfermos o con alguna herida infectada por las peleas entre los mismos caballos. Todas estas faenas se desarrollaban durante dos semanas y para esto se invitaba a algunas personas de Colón que les gustaba lazar.
Esto, como otras actividades, era para todos como fiesta… herrar: era con un hierro al rojo vivo plantado en el animal. De la misma forma se hacía con los bovinos; un poco después de haber terminado con los equinos, los animales eran traídos en pequeños grupos por los vaqueros y el caporal. Los vaqueros eran personas muy de a caballo. El caporal era el jefe supremo, su nombre era don Tomás Ordaz, su segundo don Cresencio Flores; vaqueros; los hijos de don Tomás: Manuel, Victoriano y Antonio, los hijos de don Chencho: José, Fidencio y Ricardo, Manuel Nieves y Narciso Hernández. Los caporales como los vaqueros, tenían asignados, por lo regular, tres caballos por persona, pues aunque se turnaban, trabajaban los trescientos sesenta y cinco días del año, de seis de la mañana a seis de la tarde.

Los miércoles de cada semana, a determinada hora, se escuchaba el tañir de una de las campanas (había en la hacienda un campanario de regular tamaño) para que acudieran los trabajadores a lo que se nombraba ración: recibían una cantidad de maíz y otra de frijol y si querían olotes para cocinar los podían llevar, éste era el trabajo de la esposa o de algún familiar del mediero, los que tenían aún algo de la cosecha no acudían, pues esto era como un préstamo que pagaban al levantar la cosecha.
Los primeros días de febrero, todos los medieros, acudían a recibir su yunta, además de bueyes o mulas, se les entregaba lo que le llamaban “apero”, que consistía en un yugo, un arado con reja, timón, barzón y dos coyundas; para las yuntas de mulas: un arado, dos collares y unas cadenas. Esto era un verdadero espectáculo, ver como cada mediero reconocía la yunta con la que había trabajado, cabe recalcar que desde ese momento el mediero era responsable de los animales… había unos como corrales donde tenían el rastrojo que sería el alimento para sus yuntas.
En las tardes, después de sus labores, hombres y mujeres (más mujeres) acarreaban el agua, era un ir y venir, un espectáculo maravilloso. Era también bonito ver los montones de maíz, los cuatro medieros, que eran vecinos en sus tierras, se juntaban para vigilar el fruto de su trabajo, para esos días ya habían entregado a la hacienda sus yuntas. Me gustaba ir a la partición, se recogían las mazorcas de mayor tamaño para llevar la contabilidad, la medida era un armazón de acero cubierto con piel de bovino. Cada vez que los que tenían a su cargo dicha medida, gritaban al vaciarla al piso ¡TORO! Y el que llevaba la contabilidad, respondía ¡MAZORCA! Lo que les correspondía a los medieros se lo llevaban en unos carros de mulas hasta sus casas.

Al último día que se hacían  las reparticiones le nombraban combate, adornaban los carros y a esos medieros les tocaba la comodidad, mole, barbacoa y desde luego, sin faltar, el pulque. Los sábados, era el día en que se rayaba (por la tarde), en efectivo, a todos los trabajadores. La hacienda siempre protegió a su gente para que no les faltara para comer y vestir. En Ajuchitlán, El Rosario y todas las demás, no había tienda de raya; pues desde principios del siglo veinte siempre fueron las tiendas de particulares, desde luego pagaban renta por el local donde tenían sus negocios, recuerdo a algunos dueños de los comercios, en la tienda anexa a la finca al señor J. Jesús Olvera, don Primitivo Obregón, don Francisco Cabrera, la señora Camila Briones, don Sixto Bermúdez, Tomás Cabrera, J. Jesús Galván. En la hacienda de El Rosario, a Agripina Montes y otros… como el español don Fidel Pérez.[15]

CRONOLOGIA DE LA FORMACIÓN DEL MUNICIPIO DE COLON
FECHA
ACONTECIMIENTO
1531
Los Otomíes aliados con los españoles, conquistan el territorio, estableciendo un presidio en las fronteras de Hospada, al que llamaron San Isidro.
1550
Fundación de San Francisco Tolimanejo, la población estaba constituida principalmente por comerciantes, arrieros y artesanos, y era atendida como doctrina por los Frailes Franciscanos.
1687
Los Frailes Dominicos fundaron la Misión de Santo Domingo de Soriano a un kilómetro hacia el suroeste de Tolimanejo.
1700
Sublevación de los indios Chichimecas de Sierra Gorda
1714

Colocación de la santísima Virgen de los Dolores en el templo de Santo Domingo de Soriano.
1744
Escandón visitó la misión de Santo Domingo de Soriano, donde encontró 57 familias de indios, de los cuales seis ayudaron a fundar esta misión.
1748
La Misión de Santo Domingo de Soriano fue erigida como sede parroquial.
1756
La doctrina Franciscana se fusiona con la de Soriano, constituyéndose una sola parroquia, quedando así integrados ambos pueblos junto con las haciendas y rancherías aledañas.
1791
Se realiza, por disposición del virrey conde de Revillagigedo, un censo donde encontramos que en Tolimanejo había un total de 1443 pobladores.
1825
12 de agosto de 1825: “El territorio del Estado se dividirá… en seis distritos… el de San Pedro Toliman, comprenderá las municipalidades de su nombre, San Francisco Tolimanejo (hoy Colón) Santa María Peñamiller y San Miguel Tolimán. Continua la misma división en seis distritos hasta 23 de junio de 1882, en el periodo intermedio con fecha del 1 de diciembre de 1853,  se decreta la formación del territorio de la Sierra Gorda.[16]
1833
Comunicado del Gobierno del Estado a la Prefectura sobre la enseñanza pública.
1837
Comunicación del Departamento de Querétaro a la sub- prefectura, mediante el decreto general No. 23, que contiene siete artículos sobre la división del territorio mexicano, que en su Art. 6° dice: “Las juntas Departamentales dividirán provisionalmente los respectivos departamentos en Distritos, estos en Partidos, y se nombrarán Prefectos, Ayuntamientos, y Juez de Paz, según previene la ley constitucional”
1854
Propietarios de las Haciendas en 1854[17]: Ajuchitlán Pedro Inés Echeverría; Zamorano, Luis Tagle y hermanos; Esperanza, Ayuntamiento de Querétaro.
1856
Se establecen los límites y colindancias de la municipalidad de Tolimanejo.
1858
Mediante comunicado al Prefecto de Tolimán, el C. Juan Montes, del supremo gobierno, se instituye la formación de la Guardia Civil, con fecha 3 de Agosto de 1858.
1862
Los imperiales de Mejía derrotaron a los Republicanos de Arratia y Valencia en el llano entre Peñuelas y Navajas.
1866
Comunicación del Prefecto político del departamento de Querétaro a los habitantes haciéndoles saber que: Se expide el decreto con fecha 1° de Agosto de 1866, siendo Maximiliano, emperador de México, dirigido al Departamento de Querétaro y a la Prefectura. Contiene cuatro artículos sobre la seguridad pública.
1866
Comunicación del Prefecto político a los habitantes del Departamento de Querétaro el decreto del 16 de Septiembre de 1865 dice: “Se declara estado de sitio los Departamentos de Michoacán y Tancítaro, el general Méndez queda encargado de estos Departamentos, las municipalidades conservarán sus funciones, se establecerán dos Consejos de Guerra.
1870
Resultados de las elecciones verificadas en la primera sección de Tolimanejo el día 1° de Mayo de 1870, resultando ganador el C. Crisanto Gutiérrez con 141 votos, seguido de Valentín Mota con 110, Vicente Landaverde con 87, Donaciano de León con 83, Nicolás de la Torre con 72, Andrés Landaverde con 52, Amado de la Mota con 47, José María de la Torre con 39, Miguel Moreno y Elías con 31, Cipriano Obregón con 11, Antonio Elías con 5, Resalió Granados con 4, Juan Morales con 4, Demetrio Moreno con 2, Victoriano Moreno con 2 y Carmen de León con 2.  Con un total de 692 votos.
1872
Padrón de la C.C desde la edad de 18 años a 50, Tolimanejo 2ª sección Febrero 14 de 1872; siendo 1068  habitantes, rubrica del comisionado Perfecto Molina
1873
Noticia que manifiesta los nombres, sexos, edades, nacidos, muertos, en el registro de esta agencia en todo el mes de octubre de 1873
1874
La H. legislatura del Estado expide el decreto No. 28, con fecha 4 de julio de 1874, donde establece las rentas municipales. En su art. 3° dice, Son rentas de la Municipalidad de Tolimanejo: El derecho de patente, el derecho de plazas, las multas por infracción de policía, licencias para los bailes, contribución personal para instrucción pública, lo que ministra la sub receptoría de rentas para gastos de escritorio de los juzgados de paz, el 12 ½ x 8 adicional que establece la ley No. 21, rubrica abril 27, Manuel Rodríguez
1874
Padrón General formado de Orden Superior, Rancho de Cenizas, Diciembre 1° de 1874,  siendo 112 habitantes, con oficios de labrador y jornalero, rubrica Comisionado Donaciano Gutiérrez
1877
En las Ordenanzas Municipales del 31 de Octubre de este año se estableció que los ayuntamientos eran los responsables de procurar que en todos los pueblos, hubiera cárceles de ambos sexos, en el caso de Tolimanejo hay una cárcel de hombres y otra de mujeres.
1877
Circular No. 34 donde se convoca a los c.c electores de esa municipalidad (Tolimanejo) para que se presenten a esta subprefectura para postular las personas que han de desempeñar el cargo de Magistrados de la 2ª sala del Superior Tribunal de Justicia del Estado. Rubricas de enterado, M. Haro y Casarín, Cruz Hernández, Antonio Piña, Gabriel Esquivel, Abraham Piña.
1878
Padrón de los ciudadanos que existen en esta fracción de San Antonio del Coyote, Enero 12 de 1878, siendo un total de 41 personas (hombres), manifiestan el estado y la edad. Rubrica del Empadronador José Ma. Zarate.
1878
Padrón de los ciudadanos varones vecinos de esta Hacienda (viborillas) formado por disposición de la subprefectura de Tolimanejo, 12 de Enero de 1878. Siendo 50 habitantes, manifiesta las edades, estado y oficios.
1878
Comunicado al juez comisario de Soriano para que nombre dos comisionados para que formen una Noticia, que comprenda el nombre de ese pueblo, el nombre de cada rancho que abrace, nombre de varones de todas edades y sexos, haciendo la división de uno y otro, cuantos corresponden a la raza blanca, mezclada, indígenas, dividiendo también cuantos hablan español y cuantos otomí, el numero de los que sepan leer y escribir así como el número de extranjeros y sus nacionalidades. Con fecha Agosto 28 de 1878. Rubrica Jesús Mota
1878
Ley electoral de 13 de junio de 1878
1880
Se coloco la primera piedra del nuevo templo a un costado de la capilla de Santo Domingo, el Señor cura Román de la Vega inicia la construcción.
1881
Se elabora el padrón de la 1ª. Sección de Soriano, siendo 515 habitantes de ambos sexos
1881
Se redacta el inventario de la cuarta fracción de Esperanza, nominada San Vicente, en cumplimiento a la ley de fecha 10 de junio del presente año
1881
Elección de mesa de escrutinio. Quedando electo el c. Francisco M. Montes, 1er escrutador, c. Juan de M. Manzano, 2° escrutador c. Heliodoro Pájaro, 1er secretario c. Vicente Montes, 2° secretario c. Antonio Alegría. Rubrica Clemente Gutiérrez
1882
12 de junio de 1882: “Mediante el decreto No. 59 se registra el distrito de Toliman (antes San Pedro Toliman), sin la municipalidad de Tolimanejo (antes San Francisco Tolimanejo), erigiéndose en su lugar la de Villa Colón”.
1882
Por decreto del Gobierno del Estado de Querétaro, los pueblo de San Francisco Tolimanejo y Santo Domingo de Soriano se unen llamándose “Villa Colón”
1883
Declaración de la Hda. Del Blanco con respecto al cumplimiento de la ley del 10 de junio de 1881, incluye limites, colindancias, valor de la finca, producción. Octubre 1 de 1883, rubrica Antonio  Martínez
1883
Padrón general que manifiesta el número de habitantes, de ambos sexos, de todas las edades existentes en la 2ª sección de esta Villa, manifiesta nombre, edad, estado, profesión, patria, sabe leer, sabe escribir.
1884
Declaración de la extensión, límites, producción de la Hda.  De Esperanza, valor, número de habitantes, escuela, etc. Esperanza, Enero 25 de 1884 Rubrica Manuel Llano
1888
Denuncia de una mina de ópalo en el rancho de la Jurada conocido antes con el nombre “El Rosario” y hoy “La Purísima”, promovido por el c. Alejo Pérez
1890

La imagen de Nuestra Señora es trasladada a su nuevo Santuario, dejando la capilla de Santo Domingo, donde se le había venerado durante más de cien años.
1895
Padrón general, practicado en el rancho de las Calabazas de ambos sexos y todas las edades. Siendo 56 habitantes manifiesta edades.
1898
Lista de personas que expenden pulque en cumplimiento de lo ordenado por el reglamento de Pulquerías publicado el 2 de Noviembre de 1898. Incluye nombres y cuotas.
1899
Lista para la revista de Comisario que vence la expresada en treinta y un días del mes de Julio de 1899. Guardia Rural de la Villa de Colón. Clases: un sargento, Rafael Callejas, un cabo Arcadio Pérez, tres soldados Alejandro de León, Victoriano Moreno, Mariano de León. Rubrica Pedro de la Vega
1900
Noticia que manifiesta los nombres y sexos, nombres patria y edad de sus padres inscritos en el registro de este Juzgado, durante el mes de Julio de 1900, siendo 27 nacimientos. Rubrica Pedro de la Vega
1903
Relación de la apertura de expendios de Pulque
1903
En 1903 se emite un comunicado notificando a la prefectura de Colón, la indicación del Gobernador del estado para que los dueños o administradores de las haciendas dispongan del mayor número de hombres montados y las mejores yuntas adornadas, para que hagan valla en honor del señor Presidente que viaja en el tren presidencial con motivo de inauguración del ferrocarril Nacional de México. Presentándose a las seis de la mañana y corresponde a las haciendas de el Blanco, Viborillas, San Vicente San Ildelfonso y Galeras.
1905
Padrón del derecho de Patente de la Municipalidad
1909
Se instala la junta local del censo de 1910, con fecha 15 de Mayo de 1909 a las cuatro de la tarde, quedando como presidente Domingo Cabrera, vocales Andrés Landaverde, J. Refugio González, Manuel Vázquez, Federico Pérez, Arnulfo Uribe, Cesáreo Pérez y secretario Marcelino de León.
1909
La junta local del censo se reúne en el salón de la sub prefectura para ejecutar el oficio del 25 de Agosto de 1909, que ordena la división en cuarteles del territorio de la Municipalidad. 1er cuartel: Calle de la Estación al lado Noreste. Segundo cuartel: tomando el margen del río principal a pasar por el Salitre, siguiendo por el camino Real que conduce para Ajuchitlán y terminando en la Puerta del  Lindero. Tercer cuartel: tomando del Puente para la salida de Querétaro, todo lo poblado rumbo al Noreste. Cuarto cuartel: tomando del Puente Calle Real a la esquina de la Plazuela “La Unión”, hasta la bajada del callejón que conduce a la Poza. Quinto cuartel: tomando de la Plazuela de la Unión, la calle Real a la Salida a  Querétaro  y de la misma calle  Real para zamorano a subir a la Cañadita. Sexto Cuartel viniendo de la Puerta del Lindero camino Real, pasando por la Poza y subiendo a la Cañadita hasta terminar los límites con Zamorano
1910
Padrón General de habitantes de la Municipalidad de Colón, verificado en el censo de 1910. Siendo 2073, casas y jacales; 4292 de sexo masculino y 4330 de sexo femenino dando un total de 8, 622 habitantes.
1911
Padrón de hombres de 18 años en adelante radicados en la mina Ajuchitlan Mining y Milling, con fecha agosto 2 de 1911, siendo un total de 190 personas, manifiesta nombres y edades. Rubrica Refugio Ramírez, Antonio Ugalde, empadronadores.
1911
Se propone al C. Gobernador del Estado la reintegración de la Municipalidad, y se solicita que se derogue el decreto que dispuso la segregación de las Haciendas de Esperanza, El Blanco, San Vicente, San Idelfonso o Coyote, Galeras y Viborillas, que pertenecían a esta jurisdicción y que se agreguen en cambio las del El Lobo, Amazcala, Alfayucan, Atongo y Panales. Con fecha 8 de Noviembre de 1911.
1912
Se dedica el Templo de Soriano a la Virgen de los Dolores
1914
Circular de la Secretaría de Gobernación, donde se acuerda el salvaguardar las obras y objetos de arte que existen en la República. Rubrica: Coronel Federico Montes
1914
Padrón general de las Minas y Hacienda de Ajuchitlán, con fecha 12 de febrero de 1914
1915
Empezó la gestoría para dotar ejido a Colón, se dieron repartos en 1919 y 1920.
1916
Se informa del establecimiento de los Poderes de la Unión en la ciudad de Querétaro, que designan al C. General de División Cesáreo Castro Comandante militar de esta plaza, que se le comunica al c. Presidente Municipal de Colón
1916
8 de abril de 1916: Mediante reforma en la Constitución Política del  Estado, se establece la división territorial del mismo en 6 municipalidades, consignándose al Municipio libre como base de su organización política, ya no se contempla la división en distritos. Se forma la municipalidad de Colón, con territorio del distrito de Toliman que se suprime. Art. 1°.- Se reforman los artículos… 9°… en los términos siguientes… el territorio del estado se compone de seis municipalidades que son: Amealco, Cadereyta, Colón, Jalpan, San Juan del Río y Querétaro.
1917
Lista de los c.c que salieron electos en la elección verificada en el Portal de la Plazuela de la Unión, sección 1ª. Resultados: como Presidente de la Repúlica, el C. Venustiano Carranza con 398 votos.
1917
Padrón Electoral correspondiente á la sección No. 3 de la Hacienda de Esperanza, Distrito de Colón, verificado el 10 de febrero de 1917, para las elecciones de Presidente de la República, Senadores y Diputados al Congreso de la Unión. Siendo 32 personas, manifiesta nombres, edad, estado, profesión, domicilio, sabe leer, sabe escribir, voto.
1917
16 de septiembre de 1917: En la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Querétaro de Arteaga, se establece la división territorial en seis municipalidades (no se registra la de Colón y en cambio se señala la de Toliman). Art. 2°.- El territorio del Estado se divide en seis municipalidades que son: Amealco, Cadereyta, Jalpan, Querétaro, San Juan del Río y Toliman.[18]
1917
Tiroteo entre federales y ex villistas, que comandaba Enrique Sáenz, quien fue derrotado y muerto en la barranca de los Pilones.
1918
Mediante la circular No. 112 se informa a la Prefectura de Toliman y al c. sub prefecto de Colón, los distintivos que han adoptado los partidos “Constitucional Progresista” y “Liberal”. El primero: un disco formado por círculos concéntricos, de adentro hacia afuera, verde, blanco y rojo; el segundo, formado por un disco de color blanco, dentro del cual se encuentra un gorro frigio, con el lema “Libertad” rodeando el nombre del Partido, dos ramos de oliva y una faja de color salmón.
1918
Informe de la pérdida de cosechas por las heladas prematuras en el año 1917
1923
El 1° de julio  Colón se erige Municipio Libre.
1928
Levantamiento Cristero contra el gobierno del General Calles.
1929
Los cristeros entregaron sus armas a la comandancia del Ejercito Federal.
1956

Se inaugura la electrificación en la cabecera.
1957
Visita del Presidente de la Republica Mexicana Adolfo Ruiz Cortinez.
1962
El Señor Obispo Don Alfonso Toriz de Cobian, otorga el titulo de Santuario al templo de Soriano.
1971
Inician los trabajos de construcción del Balneario “1492”.
1979
Se construyen la Unidad Deportiva, El Auditorio Municipal, los Baños Públicos, el Centro de Salud.
1989
Se inicia la construcción de la carretera Colón – Tolimán.
1996
Se destina el local para el Museo Comunitario, bajo el resguardo de la asociación “Amigos de la Cultura y Vestigios Históricos A.C”.
2000
Se remodelan y amplían oficinas de la Presidencia Municipal.
2006
El municipio de Colón es gobernado por primera vez por un partido de oposición.
2006

Se construye el museo de los Milagros.
2009
Elevación del Santuario de Soriano como Basílica Menor


BIBLIOGRAFÍA
1.                 ACOSTA Vicente, “Noticias Históricas de la Villa de Colón”, Biblioteca del Congreso del Estado, 1937
2.                 AHMC, Actas de Cabildo, 1850 – 1985
3.                 AHQ, Actas de las Misiones Franciscanas en la Sierra Gorda 1682 y 1683, Biblioteca Aportación Histórica; Editor Vargas Rea, México, 1944
4.                 AHQ, Crónica de la Provincia de Sn. Pedro y Sn. Pablo de Michoacán, en la Nueva España, 1583
5.                 AHQ, Datos sobre Querétaro, México, 1949
6.                 AHQ, Datos sobre Querétaro, México, 1949
7.                 AHQ, Pacificación de los Chichimecas de la Sierra Gorda y Dictamen del Auditor de Guerra Marques de Altamira, Biblioteca Aportación Histórica, Editor Vargas Rea, México, 1944
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9.                 AHQ, Templos y Casas Fuertes en la Sierra Gorda, Biblioteca Aportación Histórica, Editor Vargas Rea, México, 1946
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11.             Catálogo Nacional de Monumentos Históricos inmuebles, 3 CDS, Gobierno del Estado de Querétaro, CONACULTA – INAH, México, 2003
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15.             FRÍAS, Valentín, Opúsculos queretanos, Querétaro, 1906
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17.             GARCÍA, Marta Eugenia, RIVERO, José Manuel,Esplendor y poderío de las Haciendas Queretanas, Gobierno del Estado de Querétaro, 1991.
18.             GÓMEZ, Lino; Sierra Gorda, un típico enclave misional en el centro de México (siglos XVII-XVIII), México, 2011
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20.             GUTIERREZ,  Juan José;Historia Social de los Ejidos de Colón, UDG, México, 2003.
21.             La Sombra de Arteaga, ciudad de Querétaro, 22 de septiembre de 1917, No. 22
22.             La Sombra de Arteaga, ciudad de Querétaro, 30 de junio de 1923
23.             La Sombra de Arteaga, Cuidad de Querétaro, septiembre 13 de 1929, No. 37
24.             MEYER, Francisco Javier; Querétaro Árido en 1881, UAQ, México, primera impresión, 2001
25.             OCHOA, Patricia (coord), “Los Archivos Municipales de Querétaro”, AGN,  México, 1987
26.              los últimos trabajadores de la hacienda en Querétaro, Talleres Gráficos de Gobierno del Estado de Querétaro, 1997.
27.             PAEZ, Rosario Gabriela; Pueblos de Frontera en la Sierra Gorda Queretana, siglos XVII y XVIII. AGN, México, 2002
28.             SEPTIEN, Manuel, “Historia de Querétaro”, Gobierno del Estado de Querétaro, 1966
29.             SUÁREZ, Manuel y JIMÉNEZ, Juan Ricardo, Constitución y sociedad en la formación del estado de Querétaro, 1825, 1929.
30.             URQUIOLA, José Ignacio (coord.); Historia de la cuestión agraria mexicana,  vol. I y II, Gobierno de Querétaro- U.A.Q- C.E.H.A. México, 1989










[1] Cfr. CONACULTA – INAH – Gobierno de Querétaro. Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles (versión CD). Semidesierto y Sierra Gorda – Colón – México, Octubre, 2003.
[2] Rosario Gabriela Paez Flores, Pueblos de Frontera  en la Sierra Gorda Queretana, siglos XVII y XVIII, p.p. 77-78

[3] José Luis de la Vega, “El valle de Alfafayucan en el tiempo”, en Superación Académica,  No. 20, Sindicato Único del Personal  Académico de la Universidad Autónoma de Querétaro, 1999
[4] Rosario Gabriela Paez Flores, Pueblos de Frontera  en la Sierra Gorda Queretana, siglos XVII y XVIII
[5] Jesús Mendoza Muñoz. El Conde de Sierra Gorda,  don José de Escandón y la Helguera: militar, noble y caballero. Fomento Histórico y Cultural de Cadereyta. Cadereyta de Montes, Querétaro, México, 2005. P. 37
[6] Archivo Histórico Municipal de Colón. Sección Presidencia, década 1910 – 1920, caja 8.
[7] Op.cit. p. 103
[8] Archivo General de la Nación/ Instituciones Coloniales/ Real Audiencia/ Tierras (110)/ Contenedor 1149/ Volumen 2765/

[10] Archivo General de la Nación/ Instituciones Coloniales/ Gobierno Virreinal/ General de Parte (051)/ Volumen 59/
[11] Marta Eugenia García Ugarte. Esplendor y Poderío de las Haciendas Queretanas. Dirección de Patrimonio Cultural, Secretaría de Cultura y Bienestar Social, Gobierno del Estado de Querétaro, 1991, p.40
[12]  Arnulfo Cabrera Molina, “Memorias de Ajuchitlán”, entregadas durante la entrevista con fecha 12 de Junio de 2008.
[13] García, op.cit. p. 41
[14] Archivo Histórico de Colón. Sección Presidencia, década 1920 – 1930. “Propietarios de las Haciendas”, 1921.
[15]  Arnulfo Cabrera Molina, op. Cit.
[16]Constitución Política del Estado de Querétaro de … (artículo 5)
[18] La Sombra de Arteaga, ciudad de Querétaro, 22 de septiembre de 1917, No. 22 

PROFESOR JOSÉ SAÚL CABRERA VÁZQUEZ

José Saúl Cabrera Vázquez nace el 14 de enero de 1928 en la Ciudad de Querétaro, sus padres, Don Arnulfo Cabrera Molina y Doña Ma. Guadalupe Vázquez Martínez vecinos del Municipio de Colón, donde creció y dedicó su vida a la educación y al servicio público. El 18 de abril de 1964 contrae matrimonio con la Srita. Rosa Esther Ruiz Soaib con quién procrea tres hijos, Hugo, Rosa María y José Saúl.

Curso la educación primaria en el Centro Educativo de Querétaro y realizó sus estudios de Secundaria y Normal en el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio obteniendo el título de Profesor de Educación Primaria el 21 de febrero de 1966, sin embargo, desde 1945 y hasta 1952 se desempeño como Maestro Particular en la Esc. Cristóbal Colón y de 1952 a 1964 fue el encargado de la Dirección y de grupos en la Escuela “Leona Vicario”.

En 1965 es formalmente nombrado Director de la Escuela “Leona Vicario” y lo será durante 20 años, en los cuales de 1975 a 1979, también participa como Maestro de grupo en la Escuela “Guadalupe Valseca de García” de la comunidad de Ajuchitlán, Colón, Qro. Y de igual forma como Maestro de grupo en la Escuela “Josefa Ortiz de Domínguez” de esta cabecera municipal.

Para 1979 es electo Regidor en el H. Ayuntamiento de Colón y en el año de 1985 Presidente Municipal. Durante su gestión como Maestro se construyeron diversas aulas de la Escuela “Leona Vicario” por lo que el 15 de Mayo de 1987, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación le otorga un Reconocimiento por su labor educativa y disponibilidad para resolver los problemas magisteriales.

De igual forma, como Presidente Municipal oriento sus actividades a la educación y durante su gestión se construyeron la Casa de la Cultura, la Biblioteca Municipal y el Polo de Desarrollo de la Comunidad de los Quiotes.

Ya en el retiro de 1989 al 2002 se integra al Programa Comunitario del Programa Maestros Jubilados y Pensionados impulsado por la Secretaría de Desarrollo Social a través de la Delegación Estatal apoyando a la oficina de la Supervisión Educativa No. 31 de la Ciudad de Querétaro.

El Profr. José Saúl Cabrera Vázquez fallece en la Ciudad de Querétaro el 18 de enero de 2004 a los 76 años de edad habiendo dedicado toda su vida a la educación en Querétaro y en especial a su muy querido Colón.

Abril de 2010, Colón, Qro.

“… A MIS AMIGOS Y COMPAÑEROS LOS MAESTROS, A QUIEN SIEMPRE TRATE DE APOYAR EN SUS DEMANDAS EN BENEFICIO DE LA EDUCACIÓN RECONOZCO SU TRABAJO Y COMPRENSIÓN.

A MI GENTE SENCILLA Y BUENA QUE ME HABLO CON LA VERDAD Y ME ESCUCHO CON LA RAZÓN, A LA GENTE DEL CAMPO Y DE LA ZONA URBANA QUE SIEMPRE COLABORO, MIL GRACIAS.

DE LOS JÓVENES SIEMPRE RECIBI RESPETO Y AFECTO, CUANTAS VECES EN LA OFICINA O FUERA DE ELLA DIALOGAMOS Y SALIMOS FORTALECIDOS EN NUESTRA AMISTAD Y ME DABAN O LES DABA LA RAZÓN. JUVENTUD PUJANTE DE COLÓN, ADELANTE…”

Fragmento del III Informe de Gobierno del
Profr. José Saúl Cabrera Vázquez.
Septiembre 30 de 1988.

Algunas obras públicas ejecutadas en la Administración Municipal 1985-1988.
• Guarniciones y drenaje de la calle Guanajuato.
• Plazuela de los Fundadores.
• Alumbrado público del “Jardín Héroes de la Revolución”.
• Biblioteca Municipal.
• Casa de la Cultura.
• Andador de la Calle Michoacán.
• Empedrado en Ajuchitlán.
• Empedrado en Purísima de Cubos.
• Cancha de basquetbol de la Peñuela.
• Campos deportivos de Zamorano, los Quiotes,
• Servicio de electrificación del Nuevo Rumbo.
• Revestimiento del camino a San Martín.

“…Mi pueblo es el juez, la historia la hacemos todos…”

Profr. José Saúl Cabrera Vázquez.

EL CERRO DEL MORO

El Cerro del Moro, lugar enigmático de belleza natural y leyendas.


En el Municipio de Colón, a 6 km. al suroeste de la cabecera, se localiza el Cerro del Moro,  imponente con sus 2,600 msnm[1], rodeado de un conjunto de mesetas y una vasta llanura, desde su cima se observa en todas direcciones, dando cuenta de los paisajes del semidesierto queretano y de las poblaciones cercanas: La Zorra, Peña Colorada, Puerta de en Medio, Puerto del Mezote, La Pila, comunidades que se originaron por las cuadrillas encargadas de cuidar el ganado vacuno y caballar que evocan los “tiempos del patrón”[2] y de las construcciones majestuosas que perviven al paso de los siglos.
Además marca los límites de las haciendas de Nuestra Señora de la Concepción del Zamorano[3] , en 1687 era propiedad del Capitán Juan Martínez de Lejarza, quien destinaba los terrenos al pastoreo. De la hacienda de Ajuchitlán propiedad del Cápitan Pedro de Solchoaga, de vocación agrícola por la producción de trigo. Y de la hacienda de El Lobo propiedad, en 1860, de Don Amado de la Mota, indio otomí de Tolimanejo[4](hoy Colón). 

El “Cerro del Moro”, es un sitio enigmático, referente de la religiosidad popular por la devoción a la Santa Cruz del Moro y lugar de paisajes naturales con formaciones caprichosas y parajes de arboledas y manantiales.

De sus leyendas…

Las leyendas que hacen referencia al Cerro del Moro versan sobre el origen de su nombre, las batallas acontecidas en diferentes épocas, los tesoros ocultos y relacionados con los espantos de las ánimas; y la desaparición de varias formaciones rocosas situadas en la cima de dicho cerro.


Lasanécdotas sobre los tesoros ocultos en cuevas  por los salteadores de caminos que aprovechaban este fortín natural para robar los pueblos y haciendas cercanas, en época de la guerra de independencia,  revolución y la cristiada; son relatos que  han pasado de generación en generación, uno de ellos hace mención al cargamento de oro de Don Amado de la Mota, dueño de la hacienda de El Lobo y que fue escondido en este cerro.

Explorando el cerro se puede distinguir un acantilado que servía como barrera natural a los ahí guarnecidos y les permitía controlar el paso de los arrieros y el acercamiento de las fuerzas enemigas.
A la par surge el misterio por los relatos narrados de la gente dedicada a las actividades del campo, sobre las constantes apariciones de ánimas sobre los caminos y el cerro mismo y el escuchar del tañir de una campana.
Del misterio de la desaparición de tres formaciones rocosas, a manera de columnas, con una altitud de ocho metros que se podían observar desde varios puntos, como el tramo de la carretera conocido como la “cuesta china”,   y que desde hace años fueron removidas con un destino desconocido. Incluso el avistamiento de objetos no identificados a manera de luces extrañas que se divisan en la cima.
Sobre el origen del nombre de “Cerro del Moro”, los relatos hacen referencia a un grupo de desertores en época de la colonia, que se asentaron en las inmediaciones del cerro, y desde este punto se dedicaban a robar las carretas del camino real, siendo estos los llamados “moros”  por el aspecto de sus vestimentas y armas.
En este espacio retomo la recopilación de Antonio Prado Moreno, que hace referencia a la Gruta de Lourdes o la Virgen de la Pila, en este contexto de leyenda y religiosidad popular.
De “La Gruta de Lourdes”…
En el año de 1993, visite a Don Jesús Camacho Ramos, realizando trabajos de rescate de tradición oral, que fundamentaran la apertura del Museo Comunitario de Colón, inaugurado el 28 de Marzo de 1994.
Don Jesús Camacho vivía en la calle Francisco I. Madero, en la línea divisoria de Soriano y Colón, frente a la calle de los Baños del Agua Caliente, identificado como el mejor artesano de lana de este Municipio.
Recuerdo que Don Jesús me comentó que en su infancia vivió en el Cerro del Moro, donde pastoreaba gran cantidad de ganado vacuno propiedad de su padre y abuelo, que tenían permiso desde los tiempos del hacendado. Don Jesús, cuando lo entreviste ya era una persona de más de 70 años, según su apariencia. Pero muere al poco tiempo ya que sufría de invalidez.
En su narración don Jesús decía que su padre era Don Antonio Camacho y su abuelo tenía el mismo nombre de su padre.
Recuerda que en cierta ocasión se encontraba descansando con su abuelo en la Gruta de Lourdes, en el Cerro del Moro y le pregunto a su abuelo que desde cuándo se había colocado la imagen en ese lugar.
Su abuelo le contesta: “yo fui cochero del carruaje de Don Amado de la Mota, dueño de la Hacienda de El Lobo, aquí hay mucha historia desde tiempos de la Independencia con los moros hasta el tiempo de la guerra cristera y te contaré sobre un hecho que me tocó presenciar y que da respuesta a tu pregunta:
En aquel entonces Don Amado era compadre de Don Tomás Mejía a quien los otomíes lo querían mucho y le llamaban “tata Tomasito”, cuando fue el sitio de Querétaro le llegaron noticias al General Mejía, que se encontraba en Bucareli en el Municipio de Pinal de Amoles, que al emperador Maximiliano y al General Miramón los tenían sitiados en Querétaro, se viene con su ejército de indios y se les une su compadre Don Amado de la Mota y se enfrentan a los liberales del Presidente Benito Juárez en las propiedades de Don Amado.
Recuerda El Abuelo de Don Jesús, que para acortar la distancia en la batalla el General Mejía se abrió paso con su espada en lucha cuerpo a cuerpo, entre las filas enemigas causando muchas bajas, se le observaba todo ensangrentado pero no con su sangre si no con la de los caídos a su paso, ya que se sabía su destreza como espadachín.
Continúa don Antonio diciendo: que a esta batalla se le identifico como la batalla de las calaveras por la cantidad de muertos de ambos ejércitos.
De igual forma le menciono Don Antonio que no fueron recogidos los cadáveres de los combatientes que fueron presas de los cuervos, coyotes y las inclemencias del tiempo y que debido a  lo transitado del camino comenzaron a correr las historias de espantos y temor y la gente ya no quería transitar por el Camino Real.
Por este motivo, el párroco Francisco Muñoz organizo brigadas de voluntarios para recolectar todas las osamentas esparcidas en el cerro del Moro y llevarlas a la cueva, ahí los sepulto y coloco encima del lugar la imagen de la virgen de Lourdes y celebró una misa para bendecir el lugar y la imagen, iniciándose una peregrinación del pueblo de Colón a la gruta de Lourdes. Así año con año el día 11 de febrero se celebra la misa, conviven las familias en una comida campestre, además de presenciar danzas, oír melodías de la música de viento o presenciar el jaripeo en los corrales de piedras hechos para la ocasión al fondo de la barranca así como también escalar y admirar la belleza del lugar, contar las historias y leyendas de los tesoros del Moro y si toca suerte admirar la caída de agua de la hermosa cascada de aproximadamente cincuenta metros de la gruta de Lourdes,  por las lluvias que dejan las cabañuelas en el mes de enero. (Autor Antonio Prado Moreno, miembro del Museo Comunitario de Colón)
El acontecimiento histórico…
En 1806 el administrador de la Hacienda de Ajuchitlán, Pedro Sierra, reprime a los indígenas de Tolimán y Tolimanejo (hoy Colón) y muchos huyen al Cerro del Moro para escapar de las injusticias y maltratos. Posteriormente, el 30 de septiembre de 1811, en plena lucha de Independencia, el Capitán Ildefonso de la Torre y Antonio Soto se apoderan del Cerro del Moro, donde vivían muchas familias de insurgentes, que habían huido de los lugares circunvecinos para evitar las molestias que los realistas les causaban. Los  atacan derrotando a tres mil insurgentes, matando a 500 y les quitan tres cañones, ellos tienen solo un muerto, 42 heridos, entre ellos el mismo Capitán de la Torre.[5]
De la religiosidad popular…
Destaca la festividad de la Santa Cruz del Moro, que anualmente se festeja el 30 de agosto,  una semana antes de la fecha, la comunidad se organiza para “bajar” la cruz de la capilla,  ubicada a escasos metros de la cima del cerro y construida de manera rústica, de pequeñas dimensiones; al bajar la cruz, se realiza la velación en la capilla de la comunidad de la Zorra, entre canticos, oraciones, música de viento, muestras de agradecimiento con flores y oraciones por el favor recibido y peticiones de ayuda por la salud, el buen temporal, la comunidad, la familia.
El  día 30, llegan los peregrinos, a pie o a caballo, que vienes de las comunidades cercanas, los organizadores llevan la cruz a su encuentro entre flores, velas y ofrendas. La cruz es de madera de roble labrada a golpe de machete y sin pulir.
1928, Debido a la prohibición de actos religiosos durante el Movimiento Crsitero se genera un mito divino de culto, que dice: “al llegar a la cima del Cerro del Moro, cuando le iban a disparar al padre Reyes Morales se ocultó tras un palo en forma de cruz, desapareciendo sus persecutores, tras el hecho a la cruz se le rinde culto”.

La versión de los habitantes de la comunidad refieren de las narraciones de los abuelos: “que tras la prohibición del culto los pobladores de la región acudían de manera clandestina al Cerro del Moro donde se celebraban las misas, bautizos, primeras comuniones… así fue como la Sra. Gregoria Sánchez Hernández contrajo matrimonio en la cima del cerro, sin embargo era menester tener la imagen de Dios como testigo, por lo que el padre Reyes Morales solicitó a Pedro Sánchez hacer una cruz con unos maderos para colocarla frente a lo que sería utilizado como altar, ésta se bendijo y quedó como símbolo de la comunidad y ahora se le conoce como la Santa Cruz del Moro, en cuyo honor se celebra una de las principales fiestas de la región”. (Información recabada durante la Asamblea celebrada el 13 de junio de 2013,  con motivo de la inclusión de la comunidad de la Zorra a Catálogo de Localidades de la Ley de Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de Querétaro)




[1] CEDEM. Actualización Enciclopedia del Municipio de Colón, 2014.
[2] OLVERA ESTRADA, Martha Otilia. Los Tiempos del Patrón… Danza de mil Soles. Los últimos trabajadores de la Hacienda en Querétaro. Talleres Gráficos del Gobierno del Estado, 1997.
[3] Cfr. CONACULTA – INAH – Gobierno de Querétaro. Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles (versión CD). Semidesierto y Sierra Gorda – Colón – México, Octubre, 2003.
[4] Simón Miller. Formación de clase y transición agraria en México: de la Hacienda al rancho en el Bajío, 1840-1985.

[5]Cf. Lucas Alamán, Historia de México, Vol. 1 y 2, Imprenta de V. Agüeros y Comp. Editores, 1883.

260 AÑOS DE LA PARROQUIA DE SAN FRANCISCO DE ASIS

DE  TOLIMANEJO A VILLA DE COLÓN
PARROQUIA DE SAN FRANCISCO DE ASIS

 
HISTORIA DE DEVOCIÓN Y FE…


El día 22 de junio de 1531, sale un poderoso ejército de indios otomíes aliados a los españoles, encabezado por el capitán y cacique, Don Nicolás de San Luis Montañez a la conquista del territorio que se extiende más allá del Señorío de Xilotepec. El itinerario de Don Nicolás de  San Luis incluye a San Francisco Tolimanejo.

”Es congregación San Pedro Toliman, San Francisco Tolimanejo, Zichú… estos puestos y lugares poblamos en nombre de Su Majestad… y nos costó nuestra sangre poblar a estos pueblos de congregación de indios… chichimecas barbaros que estaban agregados a estos pueblos que llaman Gran Chichimeca”.[1]

En el año 1550 un Capitán del Ejército Español se presentó conquistando este suelo con solo veinte – más o menos – indios nativos de Jilotepec, que aunque con buena disciplina según la época y reciente educación, empero militaban y obedecían a las órdenes  del ya referido español, cuyo favorable éxito en sus empresas estimuló en aquel gobierno castellano la gracia y merced de que en absoluta propiedad poseyesen un terreno, el que de lo conquistado mejor les agradase. Y al efecto eligieron donde es Tolimanejo, hacia el barrio de San Isidro[2], que así lo nombraron al pueblo por haber jurado por patrón a dicho Santo; que creyendo después no les favorecía, nombraron a San Francisco, a quien le formaron la iglesia que hoy es Parroquia, dirigidos ya por unos religiosos de su Orden que los caciques solicitaron.[3]

El partido de San Pedro Toliman se compone de cuatro pueblos sujetos a esta cabecera que es República de Indios, con su Gobernador y Alcaldes, reside en él un teniente de corregidor  para la administración de justicia y la de Doctrina y Santos Sacramentos es por Cura Religioso del Orden Seráphico, con otros religiosos coadjutores y en él se cuentan ciento treinta y dos familias de indios y su situación es a la parte del norte, distante de la ciudad dieciséis leguas. Sus pueblos sujetos son: San Miguel, con setenta y cinco familias; San Pablo, con cuarenta y seis; San Antonio con treinta y dos, y el de Tolimanejo con noventa, todos de indios… habitan en la cabecera de Toliman hasta sesenta familias de Españoles y Mestizos.[4]

Con los conquistadores españoles,  llegaron los Franciscanos de la Provincia del Santo Evangelio de México,  después del año 1565, los Franciscanos formaron la Provincia de San Pedro y San Pablo en Michoacán y siguieron doctrinando, administrando los sacramentos y presidiendo el culto en el Templo pequeño de Tolimanejo, capilla abierta, que en la actualidad es difícil su localización, por las modificaciones hechas al paso del tiempo.

Tolimanejo, estuvo atendido desde su inicios, por los religiosos Franciscanos del convento de San Pedro Tolimán hasta el año 1700,  en que fue constituida Vicaría Fija dependiente del curato de Tolimán; quienes edificaron la antigua iglesia y convento. Así se mantuvo hasta el 30 de Marzo de 1756, fecha en que el Excmo. Sr. Arzobispo Dr. D. Manuel Rubio y Salinas elevó a parroquia dicha vicaría, dándole por primer cura al Sr. Pbro. D. José Diana.[5]

Documento que integra el expediente de la constitución de Parroquia, al final la firma del Pbro. D. José Diana
Fuente: Archivo Parroquial, consulta 23 febrero, 2016.

En el año de 1700 se comienza la construcción del actual Templo de San Francisco y concluye después de 1709, fecha  que se lee en el cimborio, sobre las pechinas. Es un edificio barroco, austero, sencillo, de piedra y argamasa, sobre trazo original en forma de cruz latina, orientado al poniente. En las pechinas están pintadas sobre el aplanado la imagen de cada uno de los cuatro evangelistas: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

El Sr. Pbro. D. Antonio Coronel, toma posesión el 1 de Marzo de 1759, construye el coro alto, la sacristía, dota a la iglesia de órgano, ornamentos de todos los colores rituales, e incensario de plata… en 1898 el Sr. Cura D. José María García amplió la casa cural y construyó los cuatro corredores del patio y en 1906 el Sr. Cura D. Francisco Torres, convirtió la iglesia en tres naves y construyó el túnel que comunicaba el convento del Beaterio (Madres de Santa Rosa de Viterbo)  con el coro bajo, que construyó del lado del Evangelio con reja al Presbiterio.[6]

El testero original fue demolido en el año de 1873 para ampliar el templo hacia el Oriente (esta ampliación es el presbiterio actual). Entonces fue destruido el retablo de madera que estaba formado de 3 cuerpos con sus columnas e imágenes de santos en escultura y en pintura. En 1892, se edifica, junto a la Iglesia, la Escuela Parroquial de Niñas con un internado, siendo principales protectores los Sres. Curas D. José María García y Don Francisco Alday.

El claustro del Curato ha sido readaptado en diversas épocas el portal y la torrecita del reloj fueron construidos para conmemorar el primer centenario de la Independencia Mexicana en el año de 1910. El atrio fue reducido en el año de 1971 para ampliar las calles colindantes.

Su altar de piedra fue destruido, quedando cuatro altares laterales que también fueron destruidos después del concilio vaticano II. En la última década del siglo XIX le adaptaron las naves Norte y Sur, y el portón de madera que está elaborado según la descripción el mismo, que data del siglo XVII. Al lado de la portada se encuentra la torre construida de piedra y cal. En el cuerpo primero están las campanas y los esquilones; en el segundo se encuentran los nichos con las esculturas de piedra y argamasa de imágenes de los santos titulares de los pueblos de la primitiva parroquia que son San Pedro, San Francisco y San Antonio.[7]

El tercer cuerpo remata en cimborio de media naranja, sobre la comisa está una escultura de piedra imagen de San Miguel Arcángel. La capilla del Santo Depósito ha sido remodelada en más de dos ocasiones. Las imágenes de esculturas actuales son de diversos escultores queretanos del siglo XVIII y son: San Francisco de Asís y el Santo Entierro. En Mayo del año 2002, se reabrió, una vez restaurado, el bautisterio que data de la época parroquial primitiva. La restauración de la pila bautismal fue por la Lic. Regina Tres Palacios, con el patrocinio de la Señora Teresa Cabrera.

En 1926, el Templo fue cerrado al culto debido al conflicto entre el General Calles y la Iglesia Católica, que culmina en el levantamiento armado conocido como la Cristiada, en defensa de la libertad religiosa. En el caso de Colón, el levantamiento armado ocurre el 4 de febrero de 1928,

“En la festividad de nuestra Señora del Carmen (16 de Julio de 1926) y 14 días antes que cesaran los cultos, en el Templo Parroquial, el Canónigo Daniel Frías sentenció: “De hoy en adelante será un crimen adorar a Dios”. El Nuevo Nerón derramará mucha sangre cristiana y muchos de nuestros templos serán profanados-.

Unos pocos meses después, el curato de Colón, era convertido en una caballeriza y el Templo Parroquial sirvió de cuartel a los regimientos de caballería números 29 y 100, cuyos jefes eran los capitanes Márquez, Leyva, Rangel, el Teniente  Luna y otros.


A la entrada del templo, después del cancel, se encontraba el banco de armas. Las soldaderas hicieron sus fogones junto al altar mayor y las paredes del presbiterio quedaron negras del humo. Unas imágenes fueron quemadas, otras se perdieron y no se supo dónde quedaron.  Fue profanado nuestro Templo de San Francisco de Asís.


A la salida del templo se leían estos letreros de los soldados: RECUERDO DEL 29 REGIMIMIENTO DE CABALLERIA... RECUERDO DEL 100 REGIMIENTO DE CABALLERIA. Estos letreros permanecieron casi toda la década de los años treinta, algún tiempo después de la segunda persecución que sufrió la iglesia de Querétaro por el Gobernador Saturnino Osornio. (Narración de Don Clemente Ugalde, mayo de 1975).[8]

En la Sacristía de la Parroquia se encuentran los restos de los cristeros: Teniente Norberto García de la Vega, Gregorio Chavero Zuñiga y J. Jesús Hernández Nieves.



BIBLIOGRAFÍA
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7.      AHQ, Pacificación de los Chichimecas de la Sierra Gorda y Dictamen del Auditor de Guerra Marques de Altamira, Biblioteca Aportación Histórica, Editor Vargas Rea, México, 1944
8.      AHQ, Crónica de la Provincia de Sn. Pedro y Sn. Pablo de Michoacán, en la Nueva España, 1583
9.      AHQ, Templos y Casas Fuertes en la Sierra Gorda, Biblioteca Aportación Histórica, Editor Vargas Rea, México, 1946
10.  AHQ, Datos sobre Querétaro, México 1949
11.  AHQ, REYES José María, Relato Histórico de Querétaro, México, 1946
12.  Catálogo Nacional de Monumentos Históricos inmuebles, 3 CDS, Gobierno del Estado de Querétaro, CONACULTA – INAH, México, 2003
13.  MORENO, Sarbelio, Templos y Conventos de la época Virreinal, Tomo II. 2002

Cristóbal Vega Prado
Cronista Municipal, Colón



[1]Valentin Frías, Opúsculos queretanos,Querétaro, 1906
[2]  Acosta Vicente (Canónigo), “Noticias Históricas de la Villa de Colón”, Biblioteca del Congreso del Estado, 1937, p. 1.
[3]Manuel Septien y Septien, “Historia de Querétaro”, Gobierno del Estado de Querétaro, 1966
[4] AHQ, Datos sobre Querétaro, México 1949
[5] Acosta, op. cit. p. 1
[6]Ibídem, p. 2
[7]Moreno, Negrete Sarbelio, Templos y Conventos de la Época Virreinal, Tomo II, pp-163-167. 2002
[8]Apuntes de Don Marciano de León Granados (Coeditor del Libro Testimonio del Movimiento Cristero en Colón) 

FIESTA DE LOS DANZANTES PIEDRAS NEGRAS



PETROGRABADOS EN LOS PILONES